Roma Victor – Legend and Truth
El Imperio romanoEl Imperio

Durante muchos siglos se dieron cifras diferentes sobre el tamaño del ejército romano y sus efectivos. Esto se debió en parte a cronistas excesivamente entusiastas o a investigaciones imprecisas. Sin embargo, teniendo en cuenta la población de aquella época, pueden extraerse algunas conclusiones, por lo que estos datos numéricos se consideran bastante fiables.

Según estimaciones recientes, todo el Imperio romano en tiempos de Augusto (63 a. C. – 14 d. C.) tenía una población de aproximadamente 50–70 millones de personas. De ellas, unos 3–4 millones vivían en Germania, unos 4–8 millones eran galos o celtas en la Galia, 5 millones eran romanos y otros 10 millones de personas (no romanas) vivían en Italia. En la capital, Roma, se estima que vivían alrededor de 1,2 millones de personas. Teniendo en cuenta los parámetros actuales de población total y tamaño de las ciudades, la Roma de entonces debió de causar una impresión enorme, casi inimaginable, en cualquier visitante.

Los autores antiguos ofrecían a menudo cifras diferentes, pero mostraban una marcada tendencia a exagerar cuando se trataba de enemigos muertos y de su equipamiento. Parecía no existir límite para la autocomplacencia. Cuantos más enemigos muertos se contabilizaban, más eficaz parecía cada victoria de las legiones romanas. Así, una cifra de 4.000 muertos podía convertirse generosamente en diez o quince mil. Naturalmente, esto ocurría solo en el lado romano. Un ejemplo clásico son las cifras de los cimbrios, teutones y ambrones muertos, que un siglo antes de nuestra era provocaron una primera migración de pueblos al encontrarse, en busca de espacio vital y paz, con una potencia emergente: Roma. Testigos afirmaron que habían partido más de un millón de personas y que finalmente fueron aniquiladas por los romanos. Teniendo en cuenta la población total de Europa, los científicos estiman, sin embargo, un máximo de 150.000 a 200.000 personas entre 113 y 101 a. C. No solo hicieron temer a Roma, sino que incluso podrían haberla destruido si antes hubieran superado sus propias debilidades.

De esta época procede también el mito de los gigantescos hombres del norte. Según los autores antiguos, los germanos medían 2,17 metros. Sin embargo, innumerables hallazgos de los últimos siglos demuestran que los germanos medían en promedio solo 1,73 metros. La estatura media demostrable de un romano era de 1,50 metros. La diferencia de estatura entre romanos y germanos resulta, no obstante, sorprendente, y la aparente superioridad física de los germanos tuvo que ceder ante un arma casi imposible de superar.

Esta arma se llamaba “disciplina romana”.