
(Limes)
Durante la expansión romana, las fronteras del Imperio tuvieron que asegurarse cada vez más. Para ello surgieron fortificaciones y sistemas de vigilancia fronteriza de enormes dimensiones.
Limes
Longitud: 548 km, altura: 2,00–3,00 m, fuertes: 60, torres: 900
Soldados de frontera: aprox. 40.000 hombres
Soldados de frontera: aprox. 40.000 hombres

(Muro de Adriano)
Muro de Adriano
Longitud: 120 km, altura: 4,50 m, anchura: 3 m, fuertes: 17, puertas: 80, torres: 320

(Muro de Antonino)
Muro de Antonino
Longitud: 60 km, altura: 3,50 m, anchura: 4,2 m, fuertes: 16–20
Esta instalación fue abandonada en el año 163 d. C.
Esta instalación fue abandonada en el año 163 d. C.

(Oriente)
Oriente
Aprox. 1.500 km de vigilancia fronteriza con innumerables fuertes y fortificaciones
A diferencia de las enormes empalizadas y murallas de Germania o Britania, la frontera romana en Oriente (a menudo denominada Limes Orientalis o Limes Arabicus) no era una barrera física continua, sino un sistema de vigilancia y defensa profundamente escalonado y muy flexible. Se extendía durante más de 1.500 kilómetros desde el norte de Siria, a lo largo del Éufrates, hasta el mar Rojo.
A diferencia de las enormes empalizadas y murallas de Germania o Britania, la frontera romana en Oriente (a menudo denominada Limes Orientalis o Limes Arabicus) no era una barrera física continua, sino un sistema de vigilancia y defensa profundamente escalonado y muy flexible. Se extendía durante más de 1.500 kilómetros desde el norte de Siria, a lo largo del Éufrates, hasta el mar Rojo.

Torre fronteriza típica
Con una guarnición de 10–20 hombres
